"Hazlo tú mismo.”"
Título: “hazlo tú mismo.”
Tema: autonomía
Población: adultos mayores de las asociaciones mi ternura y la sagrada familia.
La pérdida de autonomía provoca que el adulto mayor obtenga un papel secundario o nulo ante las exigencias de la vida en sociedad, ocupando roles pasivos que disminuyen sus oportunidades de participación y relación. Es por ello que la marginación, el aislamiento y la soledad son observados con frecuencia en esta población
Con el pasar de los años, la funcionalidad en el adulto mayor se va perdiendo por las distintas enfermedades que se presentan en esta etapa del ciclo vital; pero existen casos en los que las enfermedades requieren de que la funcionalidad se pierda y se convierta en dependencia.
En tal sentido se hace necesario orientar a través de encuentros psicoeducativos, escenarios propicios para motivar a los adultos mayores a ser autosuficientes y de igual forma el encuentro busca generar impacto psicológico la población, para que desde su visión personal se comience a reestructurar pensamientos, sentimientos y conductas que generen autonomía.
Referente conceptual:
El concepto de autonomía funcional de acuerdo al grupo de desarrollo latino americano para la madurez (GDLAM), abarca tres aspectos; autonomía d acción que refiere a la noción de independencia física; autonomía de la voluntad que refiere la posibilidad de la libre determinación; y autonomía de pensamiento que permite a la persona juzgar cualquier situación (dantas EHM, 2004).
La autonomía como ejercicio de la pena voluntad requiere de sus facultades y no puede entenderse como un todo o nada. Al igual que los niños y adolescentes se van haciendo más autónomos a medida en que crecen y maduran, los adultos mayores van perdiendo gradualmente su autonomía. No se trata de infantilizar al adulto mayor y remplazarlo de plano en sus decisiones, sino ayudarlo a decidir en la medida de su capacidad parcial.
Las decisiones compartidas del adulto mayor y de todos quienes le conocen bien, permiten respetar la autonomía del adulto mayor. Lo que pueda decidir dependerá de su capacidad en un concepto de capacidades parciales que permitan decisiones de complejidad también variables.
Los adultos mayores no son incapaces, generalmente es posible permitir y favorecer su participación, al menos parcial, en las decisiones. Así como se les ayuda en la vida diaria o caminan con un bastón se propone el criterio de “autonomía con bastón”, es decir apoyada y guiada para respetar sus valores y preferencias.
La persona dependiente, como consecuencia de la pérdida de autonomía física, psíquica o intelectual, sensorial o mixta, necesita asistencia y/o ayuda para poder llevar a cabo las actividades de la vida diaria y el cuidado personal.
Además la dependencia no es sinónimo de vejez, puesto que puede aparecer a cualquier edad, aunque las personas mayores suelen ser las más afectadas. Las causas que originan que una persona se convierta en dependiente son múltiples, por ejemplo el envejecimiento, disminuciones, accidentes y enfermedades crónicas.